EL RESCATE PROMETIDO
Evangelio Jn. 19, 31-37:
Como era el día de la Preparación de la Pascua, los judíos no querían que los cuerpos quedaran en la cruz durante el sábado, pues aquel sábado era un día muy solemne. Pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas a los crucificados y retiraran los cuerpos.
Dios por boca del profeta Oseas habia prometido rescatar a Israel de sus pecados, pero como el hombre no puede salvarse a si mismo, envio a Jesus, El nos dio a conocer el amor de Dios y su verdadera ""ley"" que no es ley sino amor, Dios nos rescato y el precio fue la sangre de Jesus.
Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas de los dos que habían sido crucificados con Jesús. Pero al llegar a Jesús vieron que ya estaba muerto, y no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le abrió el costado con la lanza, y al instante salió sangre y agua.
La sangre representa a su Espiritu Santo y el agua el conocimiento de Dios, y el agua y el Espiritu quedaron en tierra para nuestra salvacion, ya podemos entonces nacer de nuevo, del agua y del Espiritu tal como lo habia dicho a Nicodemo, "" el que no nace del agua y del Espiritu, no puede entrar al reino de los cielos""
El que lo vio da testimonio. Su testimonio es verdadero, y Aquél sabe que dice la verdad. Y da este testimonio para que también ustedes crean. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice: No le quebrarán ni un solo hueso. Lo dice Isaias........Y en otro texto dice: Contemplarán al que traspasaron.
ASI PROFETIZO OSEAS, EL RESCATE DE ISRAEL PROMETIDO POR DIOS:
Os. 11, 1. 3-4. 8-9:
Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Yo, sin embargo, le enseñaba a andar a Efraím, sujetándolo de los brazos, pero ellos no entendieron que yo cuidaba de ellos. Yo los trataba con gestos de ternura, como si fueran personas. Era para ellos como quien les saca el bozal del hocico y les ofrece en la mano el alimento.
¿Cómo voy a dejarte abandonado, Efraím? ¿Cómo no te voy a rescatar, Israel? ¿Será posible que te abandone como a Adma o que te trate igual que a Seboím? Mi corazón se conmueve y se remueven mis entrañas. No puedo dejarme llevar por mi indignación y destruir a Efraím, pues soy Dios y no hombre. Yo soy el Santo que está en medio de ti, y no me gusta destruir. Dios esta entre nosotros, ¿ por que no lo buscamos ?
Salmo Is. 12, 2-6:
¡Vean cómo es él, el Dios que me salva!
En él confío y no tengo más miedo,
pues Yavé es mi fuerza y mi canción,
él ha sido mi salvación.
Y ustedes sacarán agua con alegría
de las vertientes de la salvación.
Ustedes dirán ese día:
¡Denle las gracias a Yavé, vitoreen su Nombre!
Publiquen entre los pueblos sus hazañas,
celébrenlo, pues su Nombre es sublime.
¡Canten a Yavé, pues hizo maravillas
que ahora son famosas en toda la tierra!
¡Grita de contento y de alegría, oh Sión,
porque grande es, en medio de ti, el Santo de Israel!
¡¡ JESUS DE NAZARET !!
Efesios. 3, 8-12. 14-19:
A mí, el menor de todos los creyentes, se me concedió esta gracia de anunciar a los pueblos paganos la incalculable riqueza de Cristo y de esclarecer en qué forma se va realizando el proyecto secreto escondido desde siempre en Dios, Creador del universo.
En adelante los poderes y autoridades del mundo de arriba podrán descubrir, mirando a la Iglesia, los más diversos aspectos de la sabiduría de Dios, conforme al plan que Dios trazó desde el principio en Cristo Jesús, nuestro Señor. En él ahora nos acercamos a Dios con plena confianza, con la fe que él nos ha dejado.
Jesus dice, dichoso el que escucha mis palabras y las practica "" - son los hombres que forman la iglesia del Señor
Pensando en todo esto, doblo las rodillas en presencia del Padre, al que se refiere toda patria en la tierra y toda familia celestial, pues "patria" viene de "padre".
Que él se digne, según la riqueza de su gloria, fortalecer en ustedes, por su Espíritu, al hombre interior.
Que Cristo habite en sus corazones por la fe, que estén arraigados en el amor y en él puedan edificarse.
Que sean capaces de comprender, con todos los creyentes, cuán ancho, y cuán largo, y alto y profundo es, en una palabra, que conozcan este amor de Cristo que supera todo conocimiento.
En fin, que queden colmados hasta recibir toda la plenitud de Dios.