SEGUN NUESTRO COMPORTAMIENTO
Evangelio Mt. 19, 13-15:
Entonces trajeron a Jesús algunos niños para que les impusiera lasmanos y rezara por ellos. Pero los discípulos los recibían muy mal.Jesús les dijo: «Dejen a esos niños y no les impidan que vengan a mí:el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos.» Jesús lesimpuso las manos y continuó su camino.
Dejen a esos niños y no impidan que vengan a mi, hacerse como un niño,es querer empezar de nuevo, una vida nueva segun las enseñanzas delevangelio, pero las religiones cristianas lo impiden con todos esospreceptos de hombres que imponen a sus seguidores que mas queseguidores, son cautivos del engaño de una falsa seguridad, de un falsoevangelio que mata la FE en Dios.
VEAMOS LO QUE DICE DIOS POR BOCA DEL PROFETA EZEQUIEL:
Ezequiel. 18, 1-10. 13. 30-32:
Me fue dirigida esta palabra de Yavé: ¿Por qué al hablar de Israelrepiten este proverbio: Los padres comieron uvas verdes y los hijostienen dentera a los hijos les temblaron los dientes? Yo juro, diceYavé, que ese proverbio no tendrá más valor en Israel. Porque todas lasvidas me pertenecen, tanto la vida del hijo como la del padre, y el quepeca, ese morirá.
Elque peca ese morira, .. las religiones son como los partidospoliticos, buscan afiliar a la mayor cantidad de gente para luegotenerlos cautivo con un rotulo, y la mayoria lo aceptan sin saber que, su conductas personales son las que van a ser tenidas en cuentaen el juicio final, y esa conducta es la va a determinar sin entran ono al cielo o se quedan en el infierno, .. Yo soy catolico, yo soyadventista, yo soy evangelico etc. no sirve, "" el que peca ese morira""
Sea un hombre justo que practica el derecho y la justicia; no come lacarne no desangrada, ( aquellos que se limitan a cumplir ordenes como si fueran libres de pensar o decidir por si mismo ), no vuelve sus ojos hacia los sucios ídolos de lacasa de Israel, no ensucia a la mujer de su prójimo ni se acerca a unamujer durante su regla; no oprime a nadie, devuelve la garantía al quele debía, no comete robos, da su pan al que tiene hambre y le pone ropaal que está desnudo; no presta su dinero con interés, no cobracomisiones, aparta su mano de la injusticia, juzga conforme a la verdadcualquier problema entre un hombre y su prójimo; sigue mismandamientos, observa mis leyes y actúa en todo con fidelidad. Esehombre es justo y vivirá, palabra de Yavé.
Eneste pasaje se muestra una conducta personal como medio de salvacion, y en ningun momento se menciona un ritual, " que si no estasbautizado, que si no hiciste la primera comunion, que si no pagas eldiezmo, que si no vas al templo, que si no estas casado por iglesia, ytantos otros preceptos de hombres, todos ellos inutiles para lasalvacion, pero que a la mayoria de la gente les gusta por que esmucho mas facil que amar al projimo y hacer lo que Dios nos pide.
Pero ocurre que esehombre tiene un hijo violento, que derrama sangre y comete esas faltaspresta su dinero con interés y cobra comisiones. ¿Después de eso,vivirá? Ciertamente que no. Si cometió todos esos crímenes, debe morir:él será responsable de su muerte.
Juzgaré a cada uno de ustedes deacuerdo a su comportamiento, gente de Israel, dice Yavé. Corríjanse yrenuncien a todas sus infidelidades, a no ser que quieran pagar elprecio de sus injusticias. Lancen lejos de ustedes todas lasinfidelidades que cometieron, háganse un corazón nuevo y un espíritunuevo; ¿o es que quieren morir, gente de Israel? A mí no me gusta lamuerte de nadie -palabra de Yavé-; conviértanse y vivirán".
Juzgarea cada uno de ustedes de acuerdo a su comportamiento dice Dios, ¿queremos pagar el precio de nuestras injusticia ? , ¿ sabemos elprecio ?
Salmo Sal. 50, 12-19:
Crea en mí, oh Dios, un corazón puro,
renueva en mi interior un firme espíritu.
No me rechaces lejos de tu rostro
ni me retires tu espíritu santo.
Dame tu salvación que regocija,
y que un espíritu noble me dé fuerza.
Mostraré tu camino a los que pecan,
a ti se volverán los descarriados.
Líbrame, oh Dios, de la deuda de sangre,
Dios de mi salvación,
y aclamará mi lengua tu justicia.
Señor, abre mis labios
y cantará mi boca tu alabanza.
Un sacrificio no te gustaría,
ni querrás si te ofrezco, un holocausto.
Mi espíritu quebrantado a Dios ofreceré,
pues no desdeñas a un corazón contrito.