COMO UN NIÑO SACIADO QUE SE APRIETA A SU MADRE
¿Quien toma en cuenta estas palabras de Jesús ? si buscamos elreconocimiento de la gente por nuestras buenas obras, ya esta eldemonio de la vanidad metido en nuestro corazón, y no solo eso, tambiéndebemos evitar halagar lo bueno que hagan los otros para noconvertirnos en tentadores, lamentablemente buscamos el aplauso yaplaudimos, el buen cristiano no debe ser así. perdería elreconocimiento de Dios porque Dios conoce nuestras intenciones y no lepodemos ocultar nada, .. no busques fama ni retribución por tus buenasobras, Jesús fue crucificado por habernos salvado de la muerte.
Evangelio Lc. 14, 12-14:
Jesús dijo también al que lo había invitado: «Cuando des un almuerzo ouna comida, no invites a tus amigos, hermanos, parientes o vecinosricos, porque ellos a su vez te invitarán a ti y así quedaráscompensado. Cuando des un banquete, invita más bien a los pobres, a losinválidos, a los cojos y a los ciegos. ¡Qué suerte para ti, si ellos nopueden compensarte! Pues tu recompensa la recibirás en la resurrecciónde los justos.»
Salmo Sal. 130, 1-3:
Señor, mi corazón no es engreído
ni mis ojos altaneros:
no he tomado un camino de grandezas
ni de prodigios que me superaran.
Al contrario, tranquila y en silencio
he mantenido mi alma
como un niño saciado que se aprieta a su madre;
mi alma en mí nada reclama.
¡Que Israel cuente con el Señor,
desde ahora y para siempre!